Se asomaban los aires navideños y ya mi madre se preparaba. Ella tenía una tiendecita de ropa que empezó en la casa.

Recuerdo que contrataba los servicios de un locutor para grabar un anuncio comercial, que luego se paseaba como Reina de Patronales por todo el municipio de Licey al Medio en una guagua anunciadora.

Creo que en aquellos tiempos mi madre obtenía buenos resultados. Y quizás todavía sea un medio efectivo en algunas comunidades remotas y marginadas.

Pero cuando un político, en pleno siglo XXI, utiliza este instrumento como medio de difusión en campaña, se convierte en un generador de contaminación sónica.

Trabajo en un punto céntrico de la ciudad de Santiago de Caballeros y debo confesarlo: ¡Estoy agotada de estos mecanismos de promoción política antigua, contaminante y poco inteligente!

Hoy te comparto las opiniones de amigos y colegas que han orientado su vida profesional hacia la comunicación.

No son pasivos, más bien inquietos, proactivos y astutos. Son personas que admiro y respeto. Ellos, en un dos por tres (muy rápido), me contestaron esta pregunta:

¿Cuál es tu opinión de la propaganda política en las guaguas anunciadoras?

Gloria Zacarías -Especialista en Comunicación Corporativa

Gloria ZacaríasEn República Dominicana quienes “trabajan” para aumentar esta calidad de vida (es decir, los políticos) son los primeros que utilizan herramientas de contaminación sonora, tales como las guaguas anunciadoras, bandereo en diferentes espacios con música estridente, y otras formas de propaganda política.

Es palpable la incoherencia del discurso político orientado a resaltar conceptos como “Desarrollo Sostenible”, “Educación” y “Sistema de salud” como base del desarrollo nacional versus la acción ejecutada.

Aquí existen leyes vigentes que castigan la perturbación sónica y, que en nuestro país, son infringidas por los principales representantes del Estado quienes deberían velar por su cumplimiento y garantizar la estabilidad de la población.

 

Millizen Uribe -Especialista en Periodismo Digital

Millizen UribeEn la praxis política dominicana, los políticos y asesores permanecen en una zona de confort: en vez de innovar, hacen lo que siempre se ha hecho.

Las guaguas anunciadoras en la campaña es una herramienta desfasada. Hoy día hay otras que te permiten tener resultados similares, en relación a la penetración del mensaje, a bajo costo, y no molestan ni causan contaminación sónica como las guaguas anunciadoras.

Creo es hora de innovar y cesar en el uso de guaguas anunciadoras como método de propaganda política, porque en vez de conquistar a los votantes, los molestan.

Nolberto Batista  – CEO de NB Comunicación Estratégica

Nolberto BatistaEs una forma proselitista innata de nuestra cultura política, pero en la última década, entiendo, se nos ha salido de las manos. Necesitamos un upgrade (actualización) como país, en materia de comunicar externamente y conectar con la gente.

El mundo ha cambiado, los ciudadanos han cambiado y en base a ese cambio, los partidos políticos y sus candidatos deben de ajustarse a un nuevo contexto globalizado, donde prima la inmediatez de la comunicación a través de las redes sociales, aunque los medios de comunicación tradicionales siguen siendo los más utilizados, pero la idea del cambio es reducir los índices de contaminación sónica que aquejan a la ciudadanía.

 

Ivanna Read – Estratega de Comunicación Corporativa

Ivanna ReadLa ya gastada y mal usada técnica de la “guagua anunciadora” es una herramienta obsoleta que atropella al ciudadano.

Una paradoja, pues son esos precursores y auspiciadores de este tipo de contaminación los que al mismo tiempo nos piden que les demos nuestro voto de confianza para “un Santiago mejor”.

Practicar lo que se predica, la congruencia de nuestro discurso con nuestras acciones son la clave para el éxito de cualquier campaña de comunicación.

Es hora de darle vuelta a la página y buscar alternativas innovadoras que logren el objetivo y realmente conecten con la ciudadanía.

Mercedes Guzmán – Directora de Estampa Dominicana

La propaganda política es una violación al derecho de las personas de disfrutar de un ambiente saludable, en paz y en tranquilidad, una violación al espacio privado de las personas y las familias, en tanto penetran su privacidad, sin permiso del afectado con un sonido violento, caprichoso que en muchos casos resultan desagradables.

 

Caroliz Tejada – Comunicadora Social

Una técnica obsoleta que promueve el irrespeto a los derechos individuales. Es una forma de incitar conductas tercermundistas.

Los políticos deben ser agentes de cambio, motivarnos como individuos y sociedad a asumir y traducir en acciones el desarrollo y el crecimiento que enarbolamos en organismos internacionales.

Deberían utilizar todos sus conocimientos en acciones positivas que sensibilicen a la población y en vez de invertir los recursos que reciben en consignas demagógicas para atraer masas, desearía que fueran entes que impulsen el respecto a los derechos fundamentales.

Mil gracias a todos los colegas que aceptaron este reto. Ellos son jóvenes, la nueva generación de la comunicación con opiniones muy objetivas sobre el uso de las guaguas anunciadoras como instrumento de propaganda política. Quizás Esopo, famoso fabulista, posiblemente de ascendencia africana, tenga algo de razón:

«La rueda más estropeada del carro es la que hace más ruido».